En la búsqueda constante de esa voz y ese tono, ha pasado de todo. Después de leer, re-pensar y re-configurar parte del proyecto que traigo entre manos, decidí darle una vuelta al tenor del podcast. En las pláticas de lo sucedido a través de este año con el tema de la pandemia, escuché y re-creé historias. Al mismo tiempo de establecer conexiones en distintos niveles emocionales.
En anotaciones anteriores, he hablado sobre distintos tips para dar un estilo específico para el contenido. Sin embargo, una de las cosas que no está de más escribir, es la presentación de un artículo bien estructurado a nivel de diseño.
(Escuchando Dusk You & Me de Groove Armada en este playlist)
El miércoles fue uno de los días más esperados para un servidor y toda una generación: el día de la vacuna.
Después de una larga espera, llegó esa fecha.
Escribir sobre cualquier formato, se vuelve una necesidad. Para contar algo. Una historia, opinar sobre X tema (con conocimiento de causas). Para entablar una relación bidireccional. Para estar ahí. Entre las letras y las emociones destinadas a un fin. A la emoción y la razón. En la primera, para traducir los galopes del corazón y la piel. Ese recorrido de los sentidos por medio de escenas. Para adquirir la primer noción de las cosas.
¡Regresé!
Casi 10 años de mi separación del audio en la nube. Esta cifra, la supe al revisar el sistema de integración que uso ahora mismo. Algunas cosas no han cambiado. Sólo la edad en la que empecé a hacer estos audios. 24 años. Muchas historias e histerias se depositaron en horas de edición y pre-producción del mismo. Aprendí de las mejores personas. Y ahora, es tiempo de colocar las ideas en su lugar y compartir con el mundo, mis casi 39 años ;) (se aceptan tarjetas de regalo Paypal)