La muerte y sus perspectivas
¿Cuántas salidas tiene la vida?
Dos. Para los “desesperados” está el suicidio. Para los pacientes, la muerte. No es un tema que se aborde mucho por aquí, pero daremos un análisis para ello.
¿Qué esperamos después de la muerte?
En algunos microcuentos, he planteado la posibilidad de un mundo más allá. El hinduismo plantea una regresión al mundo para poder liberarnos de los “círculos mortales” (samsara) para regresar al Brahman.
En la mayoría de las religiones existe la posibilidad de retornar al “Edén” (o tierra prometida), como un plus después de vivir “en consciencia”.
Desde niños, nos preguntamos ¿qué hay después de la vida? . . . La respuesta de algunos padres o mayores es “el paraíso”. . .
¿Qué Paraíso? ¿Estamos conscientes de que “existe ese lugar”?
Diferentes en la vida, los hombres son semejantes en la muerte. Lao Tse
La muerte goza de ser “un hecho real”. Desde un punto de vista “lógico y racional”, sabemos que un humano deja de vivir en el momento en el que deja de respirar (el cerebro no tiene suficiente oxígeno para dar las “indicaciones de funcionamiento al cuerpo y morimos por falta de aire en nuestros pulmones”).
Nadie (en sus 5 sentidos) ha regresado para decirnos “qué hay del otro lado”. Se presume de la resurrección, y de algunas influencias después de la muerte (que gracias al capitalismo hay mucho de esto en forma [los testamentos son una parte fundamental para que “el muerto” influya en la decisión de los “beneficiados”]).
Desde que alguien deja de “existir” es un problema. Darlo de “baja” como ciudadano (tramitar el acta de defunción), llevarlo a un lugar donde “descanse” el cuerpo (pagar por el espacio ocupado por el “cadáver”), estar “conscientes” de su inexistencia terrenal y un largo etcétera. Aún así, con todas las peripecias y “accidentes” ocurridos con los pasos “a seguir” descritos, el muerto “goza” de “paz y tranquilidad”.
Cuando sientes que la mano de la muerte se posa sobre el hombro, la vida se ve iluminada de otra manera y descubres en ti misma cosas maravillosas que apenas sospechabas. Isabel Allende
La muerte: Esperanza de la vida
Si la muerte nos depara un destino aproximado de vida óptima, entonces somos afortunados en merecer la caducidad de nuestra existencia.
Ser plenos y “conscientes” de nuestra vida. Determinar nuestras metas a corto y mediano plazo, cumplir nuestros sueños, ser mejores ciudadanos (cosa que no se aplica muy seguido por “algunos elementos” de la Royal Socialitè), velar por los intereses comunes.
Sería un rollo más político que antropológico (y nos desviaríamos del tema central), entrar en los menesteres de la muerte (política).
En el tema personal, la muerte juega diferentes roles sociales.
La sociedad está siendo arrollada por un sinfín de argumentos para poder “vivir eternamente”. El ser humano se siente capaz de desafiar a la muerte, tratando de quebrar los cánones naturales.
Como se dice comúnmente: Vida, sólo hay una. Vívela con plenidad.
Si alguien fuese menos apegado a su realidad con la muerte te diría:
¿Envejecer? . . . Usa el anti-arrugas, la muerte no te sienta bien . . . Aún.
El sueño es hermano de la muerte. Virgilio
Soñamos que morimos y a veces no nos damos cuenta que vivimos para morir. Es un círculo vicioso. Somos inadecuados para poder considerar que nuestra esencia se fuga fuera del universo. Perduramos en la esencia de otros. Nuestras acciones son grandes. No depende del número de personas que oigan tus palabras. Para eso está la estadística.Creo en el ser humano consciente . . . Tristán, la esencia del ser humano está en ello . . . Quedarán en la memoria de un ser humano . . . Alguien como tú, despierto para morir, soñando que muere para vivir.
(Palabras de Doña Victoria. Fragmento del libro aún sin nombre [debido a un confrontamiento existencial entre mis ideas y la razón de ser . . ])
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