Un sitio demasiado personal

Bienvenido al blog. Este es el diario personal de Jorge Cocompech. Encontrarás artículos relacionados a Filosofía, reseñas tecnológicas, sobre algunos discos que escucho a lo largo del día, audios hechos podcast, y algún tip para TXP

+ sobre Jorge Cocompech »

Escrito

(Escuchando Dusk You & Me de Groove Armada en este playlist)

El miércoles fue uno de los días más esperados para un servidor y toda una generación: el día de la vacuna. Después de una larga espera, llegó esa fecha que recordaré en distintas etapas de la vida: 9 de junio de 2021. Las primeras emociones recibidas fueron dicha y alegría.

Una vez enterado de la noticia, ingresé al sitio web proporcionado por el gobierno para obtener el lugar y hora de aplicación de la vacuna. Para ello debías conocer y capturar tu CURP en el campo indicado. Acto seguido, proporcioné datos de contacto como correo electrónico, así como teléfonos de contacto (de casa y celular). Al final, se creó un formulario el cual descargué e imprimí.

Aplicación de vacuna AstraZeneca

Algunas personas (entre personal del sistema de educación donde tengo primos y amigos tanto profesores y personal administrativo en educación básica y media superior… Básicamente un buen de conocidos :) ) me habían comentado algunos de los efectos secundarios a partir de su experiencia, incluyendo un sinfín de recomendaciones. Lo óptimo es tener calma, paciencia y confiar en nuestro sistema de salud (y de paso en nuestro sistema inmune [lo que me llevó a pensar ¿he tratado a dicho sistema de manera adecuada?])

Así que una vez informado del día y vacuna, esperar menos de lo previsto (siendo franco, pensé que me tocaría entre septiembre y octubre de este año) fue un alivio. Para la alcaldía de Tlalpan, nos tocó el suministro de AstraZeneca.

Ese día fui temprano, para no llegar atrasado y con prisas. Justo a la hora indicada. Lo bueno: la eficacia de casi todo el personal en las instalaciones. Revisé los documentos antes de salir de casa y cuando llegué al lugar (#porque-TOC) el comprobante impreso (que proporciona el sistema de salud) y mi credencial de elector para corroborar datos. Tip pro Lleven eso (y alguna lectura [física o virtual previamente descargada al dispositivo móvil] en caso de que su sistema de telefonía celular, falle) nada más. Para suerte de un servidor, me tocó estar apenas con la edad requerida ( ojo: la página indica que aplica para todos los creados en año ’81).

Al llegar al primer filtro, unas de las chicas no me dejó entrar por que no revisó bien mi credencial y reclamó en un tono no tan agradable (casi a grito pelado): ¡usted no tiene ni los 40! Le indiqué en mi documento impreso (vía CURP) y en el INE, mi fecha de nacimiento. Sólo se disculpó (en voz baja) y me dirigió con su compañero para seguir con mi trámite.

Fuera de ese pequeño malentendido con la joven #porquexennialqueserespeta, el personal se portó a la altura. Todos te saludaban de la mejor forma. Las enfermeras muy atentas en todo momento. Después la aplicación de la vacuna, te invitan a permanecer dentro de las instalaciones unos 20 minutos (en espera de que las personas presenten alguna reacción inmediata a la vacuna). Para mí, pasaron de inmediato pues a un lado, ¡me encontré con un amigo que tenía más de 8 años sin ver!
Quienes me conocen, sabrán que eché chal e hicimos el update propio. Las preguntas sobre cómo se ha llevado la pandemia a nivel personal (entre la opinión política, económica, la familia y demás). Por supuesto, intercambiamos nuestros # de contacto.

Nos despedimos con la frase: nos vemos para la próxima fecha (como si fuese CopaAmérica)

Después de ello, celebré la vida con una galleta de avena y una malteada de tascalate.

Tome precauciones

  • Hay varias cosas que todos ( y si eres jefe, no seas un imbécil) debemos tener en cuenta: no todos reaccionamos igual a la vacuna.
    Tomen en serio su salud y la salud de las personas con quienes trabajan. Se empático y no un hijo de tu Puj..

Después de ser vacunado alrededor de las 12 hrs del pasado miércoles (tras protocolo post-vacuna), me sentí bien. Comí de manera regular y no presenté algún cuadro crítico durante las 10 posteriores. Seguí trabajando en un encargo de Diego y me aventé dos capítulos de Karppi (muy muy recomendable)

11:11 pm: pide un deseo

Advertencia:
Esto es una especia de crónica sobre mi experiencia con la vacuna para COVID19. No todos los cuerpos son iguales. Supongo que eres mayor de edad y tienes suficiente conocimiento de tu cuerpo. Esto lo hice por que no deseaba tomar medicamentos al menos durante las primeras 48 horas posteriores al suministro de la vacuna.

¿Ok? Continuamos…

Alrededor de las 11 de la noche, comencé con un malestar. Como si me hubiesen pateado todo el cuerpo (sensación vivida en un accidente hace cuatro años). La temperatura del cuerpo subió estrepitosamente. La ingesta de líquidos vino en aumento así como la sensación de escalofrío. Las primeras reacciones a la vacuna comenzaron a surgir efecto. Calenté un poco de agua, preparé un té (creo que en ese momento fue de jazmín con menta) y puse a un lado de la cama, una jarra con agua y un vaso: dos acompañantes para lo que sería una laaaarga noche.

Lo pronosticado: una ligera fiebre y escalofríos fueron dos etapas que viví durante las siguientes 8 horas. Las compresas térmicas de gel son una gran opción para estos casos. Afortunadamente, en casa hay 5 paquetes que tiran paro de manera extraordinaria.

Mantener una temperatura por debajo de los 37.5°C es algo que logré con ropa ligera (algodón de preferencia). Coloqué una compresa (envuelta en a-shirt) sobre la frente y otra por detrás de la cabeza. La sensación de alivio se sintió casi al instante. Así que, durante gran parte de la noche, sorteé mi salud en tramos de 30 a 45 minutos. Entre las caminatas al refrigedador y cambiar las compresas, una y otra vez. Entre el frío y la humedad de la zona en la que vivo actualmente. Entre el malestar y la certeza a la reacción de la vacuna en el sistema. Entre los recuerdos y algunas lecturas compradas en los días anteriores (pues la noche, se pronosticaba a ser larga).

8am y las horas posteriores.

(Para no hacer esto más largo que la cuarentena de Gatell)

Después de una noche movida (en el tramo cama-refrigedaror) el día se fue en: dormir, beber agua, dos duchas para bajar la temperatura (por vacuna… creo) y comer en porciones ligeras. El dolor de cuerpo (como si fueses aguacate magullado en domingo) es fatal. Más allá de tener una sensación de entre gripe y buenas noches, el cansancio está incluido. A casi 24 hrs de la inyección, tomé un paracetamol de un gramo. Lo suficiente para llevarme al menos unas horas de sueño reparador debido a la noche anterior. Para añadir algo de de-estrés a todo eso, incluí algo de helado (cerca de la casa hay un lugar que vende una variadad agradable al paladar), un par de sueros de un litro, consomé y caldos de pollos (que fueron la salvación del día).

Tener una suscripción a televisión vía streaming ¡es la onda! Claro, después de un rato, descansar es lo mejor.
Escuchar música anti-estrés ¡de fábula! De hecho, meditar fue uno de los escapes más tranquilizadores para esta etapa.

Para mi fortuna, no tuve ningún malestar estomacal, peeeeerrrrrooooooo, no está de más llevar una dieta blanda (pa’ qué jugarle los… ya sabes)

Hasta el día de hoy (escribiendo esto en sábado a las 10 pm de la noche), todo parece estar regresando a la normalidad. Sin dolor de cuerpo (o más bien, ese exceso de estar tirado en la cama unos días, me tiene algo “adolorido”), con temperatura arreglada y un 50% de primero trabajo hecho a consciencia (dejar que la vacuna haga lo propio).

Recomendaciones:

  • Si puedes estar acompañado durante dos días con alguien: ¡fabuloso! Nunca está de más ese apapacho (que no estorba y reconforta)
  • Compra al menos 2 lts de suero. En mi caso, me ayudó mucho a recuperarme ;)
  • Dieta ligera.
  • Aprende a quererte mucho más.

Este último punto lo menciono a dos cosas:

  • Aprende a comer con mayor responsabilidad. ;) (o sea, dejemos las fritangas et al como dieta básica… Le recomiendo la lectura de La basura que comemos de Rius)
  • No te estreses. En serio. El ejercicio de meditación, ayudó mucho al proceso emocional durante varias horas.

El sistema ¿inmuno qué?

Recordar cómo diablos trabajar el sistema inmonológico en nuestro cuerpo es vital (así como los “hackeos” a la cuenta de tu ex). A veces, olvidamos por completo esos procesos naturales de nuestro cuerpo. Vacilamos y dejamos que otros hablen desde su ignorancia por que creemos que están informados, de modo tal que comenzamos a creer una mentira por verdad… Y ya sabemos lo que pasa cuando se repite una mentira.

En estos tiempos, no es fácil estar des informado. Sin embargo, recordar nuestras clases de biología de educación básica, nunca está de más :)

Ojo (antes de que echen al chamuco) Revise los enlaces dentro de la OMS. Más allá de su posición e ideología política.

Espero tengas preguntas más claras al respecto. Pregunte a su doctor de confianza. Abrace la falta de información como un nuevo reto.

Ingesta del alcohol y los riesgos con la vacuna.

No le preguntes a dr. Yahoo Preguntas

Revisa esta página contra mitos urbanos y el COVID19

No le juegues al valiente y lee por qué la ingesta del alcohol no protege contra COVID-19

Autor
Categorías ,

Escrito

(escuchando Untitled Original 11383 [Take 1] de John Coltrane)

Como necesidad

Escribir sobre cualquier formato, se vuelve una necesidad. Para contar algo: una historia, opinar sobre X tema (con conocimiento de causas). Para entablar una relación bidireccional. Para estar ahí. Entre las letras y las emociones destinadas a un fin. A la emoción y la razón. En la primera, para traducir los galopes del corazón y la piel. Ese recorrido de los sentidos por medio de escenas. Para adquirir la primer noción de las cosas.

La necesidad de escribir (y entablar una serie de sentencias hiladas a una razón) se vuelve una adicción. A veces, es mucho más fácil escribir y describir. Es más sencillo.

Imagina que estamos en un lugar cálido. Agradable. En ese lugar donde te sientes cómoda( o ). Donde las asperezas de las palabras, simplemente se desvanece. Ahí, en ese espacio el cual tiene tu música preferida ¿las escuchas?

De pronto, pasa lo inesperado: eres dueña ( o ) del instante. Observas alrededor y tomas de la mano a ese ser querido. Sientes la primer esencia de su piel. Te sorprende un cosquilleo en la palma de tu mano. Es una pizca de adrenalina. Escala cada centímetro desde tus uñas y se descarga justo en la orilla cóncava de tu cuello. Te eriza. ¿Lo sientes?
Escribir para reflexionar


Describimos nuestra razón sobre el tema X. Por qué nos interesa. Re-flexionamos en torno a ello. Nos duele o nos enamora. Nos bifurcamos en eso. Somos jueces e intentamos o (quizá) estamos en esa esquina incómoda del momento. Nos enseñamos a llevar el hilo conductor. Nos atropellamos en la descripción precisa e imprecisa. La paciencia se desliza por el teclado. Ese sonido arraigado sobre la congruencia del camino.

No toda las veces podemos estar en la pantalla. En algunos momentos, tenemos pluma y papel. Dibujamos y desdibujamos oraciones. Completamos eso.
En otras ocasiones, usamos notas de voz. La propia. La ajena. Nos embestimos y nos vestimos de sentencias. Quizá absurdas. Quizá verdaderas.
Nos arriesgamos y damos el primer salto de fe.

Escribir es un ejercicio gratuito. Es la liberación de quizá, una cantidad inalienable de sin sentidos dentro de uno.
Con la premura, las primeras caídas y las posteriores que brinda la vida.

A veces hecho voz y otras, escrito desde aquí o allá.
En la tiniebla del miedo. En la oscuridad. Desde lugares que quizá sólo uno conoce sin el temor a la certeza.

Yo sólo sé que tengo la certeza de no tener idea de algunas cosas.

La idea de tener la verdad como imperativo categórico, es fuerte. La verdad siempre está velada. De nuestros criterios, de universales, de culpa, de etiquetas marcadas desde la creencia divina (o la negación de la misma). De las cargas de nuestros silencios. De los días teñidos de soledad. Entre las brisas de esos otoños, lejanos algunos el día de hoy. De la doxa ajena. De la falta de información. De nuestra falta de epistemes o la sobrecarga informativa. De la etérea efervescencia de la nota. De la moda.

¿Qué tan lejanos o cercanos estamos de ella?

Como humanidad hemos re-flexionado mucho acerca de ella. De nuestra cercanía (o lejanía) sobre la existencia de cosas tan (in)tangibles como la idea de Dios, del amor. De categorías tan abstractas como la idea de lo eterno. Lo fugaz.
De nuestras ideologías políticas o deportivas… De la pasión o de ciertas emociones reflexivas acerca de nuestros gustos.
Considero que la idea de la verdad está en constante cambio y consenso. Sin abandonar su primer esencia: la verdad como acontencer diario, universal y finito. A veces, llano u otras veces, llena de argumentos falaces para llevarnos a ese lugar donde (sin conocimiento previo o el restante de una sólida demoestración) nuestro conocimiento ante ella, se nubla.

¿Para quién se escribe?

Se escribe para uno. Se canta para sí. Para el encuentro con el otro a partir de la emoción.
En palabras de Schopenhauer, se debe escribir (si deseas comunicar de manera asertiva) desde la sencillez de nuestros pensamientos complejos. Para hallar esa voz adherida a la razón. Donde se vuelca nuestro hilo rector de ideas y convicciones. Donde el error es punta de lanza. Aprender y re-aprender. Desde la experiencia más allá del mundo aparente. De las preguntas hechas en la primer edad. Desde la frustración y la empatía por diversos temas. Desde uno para resolver esas interrogantes. Desde la interpretación subjetiva u objetiva y darnos una idea del mundo. Pareciera que la emoción está lejos de ello. Sin embargo, es la emoción que funge como acción para dar paso al diálogo constante.

Escribir es el ejercicio que la mente nos proporciona para desdoblar nuestro discurso y hackear el lenguaje a modo. Siempre en busca de ese paso previo: nuestra voluntad como rector universal y inalienable.

No a todos se nos proporciona este bello arte. Sin embargo, todos podemos sumergirnos a la aventura de hacerlo.

Autor
Categorías

Escrito

Aviso

Todo lo publicado en este sitio, es un experimento de su autor
En este momento, tomé algo fuerte y ¡agárrese!

Le diré los pros y contras de establecer y esclarecer lo relacionado al configurar un servidor (cosa que nos valió e hice todo al revés)

Foto por Arif Riyanto on Unsplash

Tip #1: Haga un backup de todo.

A todo me refiero a todo lo que tengan en su disco duro (servidor, VPS o lo que venga manejando).
En mi caso, traigo un par de servidores y no he hecho la partición del mismo. Dicho esto, dedique una parte de su VPS a aprender ;)
Configurar desde Plesk, se ha vuelto un martirio. Eso no quiere decir que deje de usar TXP. Al contrario. Ahora, ando dando vueltas por el ssh y pues que el aprendizaje está siendo ameno.

Tip #2: Apunte las referencias en un documento.

Con el paso de los años, hay sitios web de “referencia” para estos casos. Nada es eterno en la web. Así que, durante el proceso, busque software que le permita guardar esa web en .pdf. Practique con frecuencia en algún lugar “de confianza”.

Tip #3 Paciencia.

Todo tiene una razón de ser. Textpattern me ayuda muchísimo a mantener esa “primera relación” con un CMS dedicado a esto del blogging. Su backend (y ahora con el rediseño en estas últimas versiones), me permite concentrarme a escribir. A su vez, también me recuerda a Ulysses (de mis apps favoritas). Ambos, usan el lenguaje de marcado Textile y eso ¡fabuloso! Me permite escribir una idea de una plataforma a otra con copiar y pegar sin meterme en camisa de once varas con HTML

Tip #4 Sea feliz.

¡La diversión apenas comienza!
¡Me he divertido como enano en los foros!
Sigo sorprendiéndome de las cosas. De los conocidos y algunos amigos de antaño en este viaje.

Ya me daré tiempo para hacer un tutorial.

Autor
Categorías

Escrito

Han pasado dos cosas interesantes de esto:

Decidí dejar de hablar de marketing y esos temas de momento.
Me debía el podcast de cuentos y micro.-historias.

¿De qué va?

Hace más de 15 años, he escrito mucho acerca de mis alter egos.
Dentro del origen de las cosas, todo se tornó un bello vendaval de ideas, emociones a resolver y ahí, en ese punto de i/o, pasó lo maravilloso: escribí a una velocidad y constancia jamás vista. Como en todo proceso de re-descubrimiento, se sufre. Por querer darse esa oportunidad de fallar menos y con mayor grado de entendimiento.Llevar una línea “temporal” sobre la historia desarrollada. Dejar que la emoción se haga un lado y la re-flexión sea más inflexiva.
Además, se re-aprendió a respirar. A dejar los vacíos en su primer esencia. Ahí, después salir y aceptar los distintas lecciones de vida, comencé caer dentro del propio agujero de gusano. Ahí, recordé las primeras experiencias de pre, producción y post-producción del podcast.
He escuchado una n cantidad de audios. He caído en las redes del amor sonoro.

Esto me llevó a adquirir un compromiso de entregar audios con una excelsa calidad. Cuidar todos los detalles de guión y (s)elección de futuros y prontos colaboradores. Divertirme y entender que es una proyección de eso que deseaba desde niño: mis propios canales de difusión y comunicación.

¿Dónde estamos alojados?

Estamos usando de momento Anchor.FM

Autor
Categorías

Escrito

(escuchando Hold Me Down de Mansionair)

Hay mucho en el tintero y tiempo medido para desarrollar ideas y demás.

Vamos por partes:

a. Re-estructuración de vida

Después de estar en Mérida, decidí hacer de nuevo (de aquí a la primavera) base en CDMX. Hay varias cosas pendientes. Claro, está el show de #COVID19 aún latente. Me enfermé de influenza y sigo en esa recuperación.
No obstante, sigo escribiendo y diseñando un par de sitios web. Uno de ellos, se lo debo a la vida. El segundo, es una sorpresa.

Acomodando la silla para este año
Foto de Christopher Gower en Unsplash

El podcast

El podcast no tuvo un final adecuado. Desde el año pasado, he escrito un número de historias (cosa que les debo explicar en otro momento) bastante decente. Todas relacionadas con el proyecto de “eso”. La deuda personal de hace poco más de 20 años… Entre cambios de computadoras, discos duros, pérdida de información y sin tener un sistema de respaldo (así como un buen software para ello) continúo en la redacción constante.
Sigo re-escribiendo algunos guiones. Así mismo, hemos encontrado una voz bastante agradable para dar vida a un personaje. Espero concretar algunos pasos (legales por supuesto) para que esto pase lo más pronto posible.

¿Regresaré a escribir sobre tus temas eje?

Escribir es un ejercicio que debería hacer todos los días. Buscaré de nuevo, esa chispa que me llevó a compartir ideas y la opinión sobre los temas de la Realidad©. Desde la Filosofía, por supuesto. Construir un argumento sólido. Recuerda una de las máximas aprendidas en estos tiempos post-trans-humanistas:

Está la Verdad©, tu verdad y mi verdad. Busca los vacíos.

Disfruta la vida

Muchos cambios desde la última vez que estuve por aquí. La importancia de temas como la educación emocional, el respeto y las distancias sanas con la tolerancia. Quizá escriba desde lo instantáneo, la repetición y el vacío. Algunas otras categorías se asomen a esto como pre-texto a re-flexionar más acerca del encierro y aislamiento.Quizá a modo de oximorón o confrontando mis negaciones. Ya veremos qué resulta de este ejercicio.

Mientras, a disfrutar la primer regla impuesta a mi ser: leer, escuchar, escribir y vivir.

Autor
Categorías